Las primeras modificaciones de los nuevos armadores fue el cambio del aparejo yawl a uno tipo ketche, pasando de las velas cangrejas originales a unas bermudianas. Con ello el Rosalind perdió algo de superficie vélica (de 4305 a 4172 pies cuadrados) pero ganó en facilidad de maniobra. Los actuales propietarios también cambiaron tres veces de motor, primero un Belgius, después un Kelvin y finalmente un Volvo Penta de 260 caballos que sigue ofreciendo excelente rendimiento veinte años tras su instalación.

La reforma más importante hecha al Rosalind tuvo lugar en el invierno de 1996-1997. Se rehizo casi todo el barco y su aparejo volvió a su configuración original. De allí el mérito de conservar un yawl de Stow & Sons tal y como cuando se botó en 1904, como un hito para la historia naval.