El Rosalind también fue cambiando de dueños y cada uno fue aportando pequeñas modificaciones. Su primer armador, Charles Hellyer lo aparejó con velas cangrejas, tres velas a proa y un spinnaker. En 1908 fue vendido a Mr. Humphery y en 1912 pasó a manos de Oswald G. Maguiac, antiguo socio del Royal Yacht Squadron, quien le hizo instalar luz eléctrica en 1921 y posteriormente lo vendió a Aubrey Fletcher, en 1934. Este nuevo dueño mandó a instalar el primer motor de parafina de tres cilindros. La configuración de velero puro del Rosalind obligó a hacer salir el eje y la hélice por estribor , un sistema de transmisión que se mantuvo hasta 1996.

En 1936 el barco fue vendido sin sufrir cambios en su configuración hasta 1948, año en el que se le instaló un motor Perkins diesel de seis cilindros. En los años '50 llega finalmente a España, adquirido por la familia Godó, con quienes el Rosalind ha pasado más de la mitad de su vida.