Este singular velero utilizó las mejores maderas para su reconstrucción. caoba de Cuba en el mobiliario interior de los pasillos, salón y camarote del armador. Roble para los baos, pino de Oregón para la nueva arboladura, teca para las casetas y la cubierta y nogal americano para el mobiliario de los camarotes invitados. En total se emplearon 24 toneladas de roble 10 toneladas de teca, 2,5 toneladas de caoba y 1 tonelada de tablero marino.
El Rodalind se reconstruyó totalmente, salvo el forro del casco, que pudo conservarse casi en su totalidad por su excelente realización en roble. De esta manera volvió a su configuración original. |